Préstamo entre familiares: cómo documentar el dinero y su devolución
Ayudar a un hijo con la entrada de una vivienda o prestar dinero a un hermano puede parecer sencillo mientras todos comparten la misma idea. El problema aparece cuando esa idea no queda escrita: una parte entiende que el dinero se devolverá en unos meses y la otra cree que no existe una fecha o que era una ayuda definitiva.
Documentar el préstamo protege la claridad de la relación familiar y permite explicar la operación ante terceros. El contrato debe reflejar un préstamo real, con obligación de devolución, y no utilizarse para presentar como tal una entrega que en realidad es una donación. También deben revisarse las obligaciones tributarias de la operación concreta.
Distingue préstamo y donación desde el principio
En un préstamo de dinero existe una obligación de devolver la cantidad en los términos acordados. En una donación, la entrega tiene otra naturaleza. No basta escoger un título para que la operación cambie: importan la voluntad real de las partes y lo que efectivamente hagan después.
El artículo 1740 del Código Civil contempla el préstamo de dinero y distingue su posible carácter gratuito o con intereses. El artículo 1755 establece que no se deben intereses si no se han pactado expresamente.
Si no existe intención de devolución, conviene estudiar directamente el régimen de la donación. Preparar cuotas ficticias o recibos de pagos inexistentes no es una solución documental. La coherencia entre contrato, transferencias y comportamiento posterior es esencial.
Identifica a las partes y el importe exacto
El contrato debe identificar a quien presta y a quien recibe, el importe, la moneda y la fecha o forma de entrega. Si participan varias personas, debe aclararse cuánto aporta cada una y frente a quién existe la obligación de devolución.
Cuando el dinero sale de una cuenta compartida o procede de un patrimonio común, conviene revisar quién es realmente titular de los fondos y qué consentimientos se necesitan. No hay que asumir que la persona que ordena la transferencia es necesariamente la única prestamista.
Si la entrega se hace por tramos, relaciona los importes y fechas o define cómo se documentará cada disposición. Evita un contrato por una cifra global que luego no coincide con las cantidades transferidas, salvo que explique claramente el funcionamiento acordado.
Deja claro si hay intereses
Un préstamo familiar puede pactarse sin intereses, pero es conveniente expresarlo de forma inequívoca. Si los hay, define el tipo, la base de cálculo, cuándo se devengan y cuándo se pagan. No utilices referencias ambiguas como “el interés normal” o “lo que se considere justo”.
Distingue los intereses ordinarios de las consecuencias de un eventual retraso. Las cláusulas de demora y vencimiento anticipado requieren una revisión de proporcionalidad, validez y adecuación al caso. Copiar condiciones de un producto bancario puede introducir obligaciones que ninguna de las partes pretendía asumir.
La existencia de intereses también puede tener efectos fiscales para quien los percibe. El contrato debe revisarse conjuntamente con esas obligaciones, sin dar por hecho que la relación familiar elimina cualquier deber de declaración.
Diseña un calendario de devolución realista
Especifica fecha de inicio, periodicidad, importe de las cuotas y vencimiento final. Si existe un período sin amortización o una devolución única al final, debe quedar escrito. El calendario tiene que ser comprensible y compatible con la operación que realmente se pretende realizar.
Aclara si se permite devolver anticipadamente y cómo se imputan los pagos. Para evitar discusiones, puede identificarse una cuenta de destino y un concepto de transferencia que permita relacionar cada abono con el préstamo.
Si la devolución depende de un acontecimiento, como una venta, define con precisión qué ocurre si no se produce o se retrasa. Una obligación que queda indefinidamente vinculada a “cuando sea posible” puede generar dificultades de interpretación y exigibilidad que conviene anticipar.
Conserva la trazabilidad del dinero
La transferencia bancaria permite relacionar origen, destino, fecha e importe. Guarda los justificantes de la entrega y de cada devolución junto con el contrato firmado. El concepto puede identificar el préstamo y la cuota sin incluir información personal innecesaria.
Si se realiza un pago por otra vía, debe quedar acreditado de forma fiable. No prepares recibos por cantidades no entregadas ni ajustes retrospectivamente las fechas para que parezca que se ha cumplido un calendario que no se siguió.
Una tabla compartida puede servir para controlar capital inicial, pagos, intereses si existen y saldo pendiente. Esa tabla facilita la organización, pero no sustituye los justificantes ni modifica por sí sola lo pactado en el contrato.
Revisa la presentación tributaria aunque exista exención
El artículo 45.I.B.15 del texto refundido del impuesto sobre transmisiones patrimoniales recoge una exención para los préstamos. La exención de pago no debe confundirse automáticamente con ausencia de obligaciones formales.
En Castilla-La Mancha, las instrucciones oficiales del modelo 600 identifican el concepto de préstamos y obligaciones como exento. Antes de presentar, hay que comprobar la administración competente, el modelo, el plazo y la documentación de la operación concreta.
No es adecuado elegir una comunidad autónoma solo por ser donde se firma el papel sin revisar las reglas de competencia. Si el préstamo incorpora garantías u otros negocios, su tratamiento puede necesitar un análisis adicional. Conserva el justificante de presentación junto al contrato.
Qué hacer si cambian las circunstancias
Si las partes acuerdan ampliar el plazo, suspender cuotas o modificar intereses, conviene documentar el cambio con su fecha real, saldo pendiente y nuevas condiciones. La modificación debe concordar con los pagos efectuados hasta ese momento.
Perdonar total o parcialmente la deuda no es simplemente cambiar una casilla del calendario. Puede tener consecuencias civiles y fiscales distintas, por lo que debe estudiarse antes de formalizarlo. También conviene evitar acuerdos verbales contradictorios entre varios familiares.
Si una de las partes fallece, el crédito o la deuda puede afectar a la herencia. El contrato y el historial de pagos ayudan a determinar qué estaba pendiente. Puedes ampliar esta cuestión en nuestra información sobre herencias con deudas.
Cuando aparece un impago
Antes de reclamar, revisa vencimientos, pagos, modificaciones y comunicaciones. Una conversación familiar puede abrir una solución, pero cualquier acuerdo posterior debería reflejar el saldo y el calendario realmente aceptados.
Si se plantea una demanda, habrá que valorar el plazo, la prueba y la negociación previa que resulte exigible. El área de reclamación de cantidades puede estudiar el expediente; si existen implicaciones sucesorias, también deberá revisarse la documentación de herencias.
Para consultar con Majano Abogados en Toledo, reúne contrato, transferencias, justificante tributario y modificaciones. La mejor documentación es la que explica de manera fiel cuánto se prestó, cómo debía devolverse y qué ha ocurrido realmente.
Contenido preparado y revisado el 14 de septiembre de 2026. Imagen ilustrativa generada para esta guía.







